Buena suerte

18 agosto 2009

Este post tiene especial dedicatoria para alguien que sin duda es una persona maravillosa y excepcional, mi hermana.

Hoy aunque no de manera formal inicias un nuevo proyecto, una nueva meta y quizá mucho más que eso, hoy comienzas a trazar lo que será tu futuro, sé que lo vas a lograr y estoy seguro que el camino que eliges es el mejor, nadie mejor que tú sabes que esto es lo que en verdad quieres, haz luchado mucho por lograrlo y a pesar de saber los riesgos que esto significa no temes a lo que pueda pasar, siempre he admirado tu fortaleza, tu decisión y tu manera de enfrentar el futuro, es por eso que no tengo la menor duda de que esto será una prueba que pasaras sin dificultades.

A llegado la hora de que comiences a andar un camino lejos de casa, a conocer como es allá, lejos, en un lugar diferente, otras personas, distintas costumbres un entorno al que quizá no estés acostumbrada pero al que sabrás adaptarte.

Y justo ahora cuando más lejos estés es cuando más estaré cerca de ti, sé que no soy el mejor hermano pero he hecho lo mejor que he podido y ahora es cuando me toca apoyarte, siempre estaré contigo porque en verdad quiero que cumplas tu anhelos y que logres todas y cada una de tus metas.

Si las cosas no están a tu favor haremos hasta lo imposible para que logres lo que te haz propuesto, en casa siempre te estaremos esperando y brindándote todo nuestro apoyo.

Hay atrás de ti muchas personas que tiene toda la confianza del mundo, pero que esto no te presione y no dejes que las adversidades te hagan desfallecer, siempre contaras con todas y cada una de las personas que estamos para apoyarte y sin alguna de ellas falla yo nunca lo haré.

Ahora no sé si te veré pronto, si será en una semana un mes o mucho tiempo después, pero la espera valdrá la pena con tal de verte realizándote como una persona de bien.

Te quiero Mari.


Me gusta.

20 mayo 2009

Me gusta el clima de la sierra poblana por varias razones, una de las más importantes es que gracias a ella hoy puedo gozar de buena salud, y es que en mi infancia por problemas respiratorios causados por el asma me la pasaba en hospitales y con muchos medicamentos que en lugar de mejorarme lo único que hacían era ponerme peor.

La historia va más o menos así, a mis 3 años tuvimos que irnos a vivir a Villa Hermosa, Tabasco por cuestiones de trabajo de mi papá, al principio todo bien, como todo chavito de 3 años lo único que me importaba era jugar y pasarme la bien, no recuerdo exactamente cuando fue que mi salud se empezó a deteriorar pero fue en los últimos 2 años cuando las visitas al hospital se hacían más y más frecuentes, de las consultas obligadas cada mes gracias al seguro de mi papá teníamos que ir cada 15 días, eso cuando me iba bien.

El último año que pasamos en el edén tabasqueño fue una verdadera pesadilla para mi, recuerdo cuando me internaron de emergencia ya que mis pulmones nomás no daban para más.

Pasar una semana en una cama de hospital puede ser de las experiencias más frustrantes que un niño puede tener a los 7 años, lo que te importa es correr, gritar, jugar, reír en fin todo lo que hace tan padre la infancia.

En ese tiempo el pasar horas y horas en una sala de espera eran las más horribles, siempre eran para consultas, tomar muestras de sangre, chequeos, sacarme radiografías y mucho más; Recuerdo en especial una de esas consultas con el pediatra ya que el pregunto si nosotros éramos originarios de ahí ( tabasqueños como el peje lagarto) al platicarle la breve historia de como habíamos llegado su diagnostico fue que el clima era la principal causa de mis problemas respiratorios y su recomendación fue cambiar de clima o esperar a algo peor, cosa que estaba ya por suceder.

Así pues a finales de 1995 principios de 1996 empezó el arreglo de papeles principalmente en la escuela para poderme cambiar y no perder el año escolar que estaba justo a la mitad, ese es otro episodio de mi vida que recuerdo claramente, el dejar a mis amigos/compañeros de salón algunos los conocía desde el preescolar, no quería irme y dejar atrás tantos días de risa junto con ellos pero sabía también que mi salud no era muy buena y que era lo mejor para mi, fue difícil pero al final terminé por aceptarlo.

Así pues regresamos a la Puebla a la hermosa Sierra Poblana, tras 5 años de vivir en la Villa Hermosa casi no recordaba o no sabia donde quedaba Pantepec, pero mis papás me decían que me iba a gustar el lugar y que me ayudaría a mejorar mi salud.

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y vaya que lo hizo aunque por recomendaciones medicas debía seguir en tratamiento por algunos meses más pero ya no con el rigor de antes, ahora era solo para ver como respondía mi organismo al cambio climático, la respuesta fue buena y hasta la fecha puedo decir que los problemas relacionados con el asma que me aquejo por varios años han quedado solo como un recuerdo, un recuerdo de tantos que me dejo Tabasco. Algún día regresaré a disfrutar de ese maravilloso lugar y pero iré preparado para lo que se presente.


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